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«Qué nos dirá el general», es la pregunta que formula el senador Rodrigo Villalba Mosquera

- Hace ocho días por un acto inexplicable y seguramente irresponsable del general Rubén Darío Álzate Mora, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán en

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– Hace ocho días por un acto inexplicable y seguramente irresponsable del general Rubén Darío Álzate Mora, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán en el área del Chocó y Urabá, fue secuestrado o retenido por las Farc, lo que puso en vilo el proceso de negociación que el Gobierno nacional adelanta con esa agrupación guerrillera.

Situación embarazosa, pues el presidente Santos suspende el proceso, lo que conlleva una gran controversia nacional, muchos conocedores de la materia no entendían la medida, porque la negociación había avanzado como nunca antes visto y porque actos como éstos podían ocurrir en las condiciones en que se están negociando, alrededor de las reglas del juego establecidas, sin cese al fuego, donde la fuerza pública, sus integrantes y quienes representan la institucionalidad son blancos de la insurgencia, como las Fuerzas Armadas a pesar de los avances en La Habana persiguen en todo el territorio nacional a los insurgentes. Pero como «no hay bien que por mal no venga», la decisión del Presidente suspendiendo el proceso sirvió para «medirle el aceite» a las Farc, logrando que éstas dieran lo que el pueblo colombiano quiere: hechos de paz, donde jugaron un papel muy importante los garantes de la negociación (Cuba y Noruega), y «como al lado del enfermo come el alentado», no solamente se va a liberar al general y a sus acompañantes sino también a los soldados secuestrados días antes en Arauca.

Aspiramos a que a estas horas no solo hayan regresado al seno de su familia y de la institución castrense el general Álzate y la abogada, sino que tengan una explicación que satisfaga los interrogantes de la opinión pública y del alto mando: ¿qué hacían en esa zona que ellos conocen a la perfección, afectada por el orden público, sin escoltas y sin protección alguna? ¿Qué misión estarían desarrollando sin que sus superiores tuvieran conocimiento? De igual forma le corresponde al General contarle al país de su inexplicable actuación que puso en riesgo su vida y un bien superior, como es el anhelado proceso de paz para los colombianos.

Dios proteja al General y este tenga explicaciones.

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