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Gobierno y las Farc acuerdan el punto de la participaci髇 politica en el avance de los di醠ogos de paz

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Tal como lo anunciamos hoy en un comunicado conjunto, hemos llegado en La Mesa de Conversaciones a un acuerdo sobre el punto dos de la Agenda que se refiere a la participaci髇 pol韙ica y la participaci髇 ciudadana. Quiero comenzar por agradecer el apoyo de los pa韘es garantes y de los acompa馻ntes as como la receptividad de los partidos pol韙icos.

Igualmente agradecer a los miembros de la delegaci髇, a los asesores por su dedicaci髇. Tengo que decir que la delegaci髇 de las Farc igualmente ha puesto empe駉 y disciplina. Debo reconocer que ha trabajado con gran seriedad.

Lo acordado hoy representa una nueva apertura democr醫ica. Esta nueva apertura democr醫ica abrir el camino para arraigar definitivamente la paz luego de la terminaci髇 del conflicto.

En efecto, para lograr una paz s髄ida, es necesario ampliar, profundizar, modernizar y robustecer nuestra democracia, para hacerla m醩 fuerte, participativa, pluralista y trasparente.

La terminaci髇 del conflicto propiciar una mayor participaci髇. Esa participaci髇 debe ser orientada hacia la construcci髇 y la consolidaci髇 de la paz. Este es el sentido esencial de lo que hoy anunciamos.

La nueva apertura democr醫ica se compone de varios elementos. En la Constituci髇 de 1991 dimos pasos enormes para su configuraci髇. Ahora es necesario retomar la marcha en el desarrollo de nuestra democracia.

La nueva apertura democr醫ica para la paz requiere cumplir el viejo anhelo de consolidar los derechos de la oposici髇, reconocer y tramitar pac韋icamente la irrupci髇 de los movimientos sociales, lograr que la garant韆 del derecho a la protesta no implique el menoscabo de los derechos de quienes no participan en ella, abrir la puerta a nuevos partidos e introducir mayor equidad en la regulaci髇 de los mismos, generar una cultura de convivencia, tolerancia y respeto, brindar seguridad y dignificar el ejercicio de la pol韙ica , acentuar el pluralismo en el marco del respeto al opositor pol韙ico y combatir los vicios que a鷑 persisten en el sistema electoral.

Estamos buscando la reconciliaci髇. Que la pol韙ica est libre de la intimidaci髇 y la violencia. Nunca m醩 pol韙ica y armas juntas. Pero tambi閚 queremos la ampliaci髇 de nuestra democracia para alcanzar la paz estable y duradera.

Como dije, en este acuerdo se revive el viejo anhelo nacional de contar con un estatuto de la oposici髇. Se adopt un mecanismo con participaci髇 de todos los partidos pol韙icos, y con la posibilidad de recibir las propuestas de acad閙icos y movimientos sociales, para reunirse y convenir los t閞minos de ese estatuto una vez concluido el conflicto.

Lo que hicimos en este acuerdo Gobierno y FARC, fue convenir un mecanismo leg韙imo con participaci髇 de las organizaciones pol韙icas nacionales, para que en ese espacio se le d vida al Estatuto para la Oposici髇.

Para ponerlo en t閞minos coloquiales: es una carambola a tres bandas.

Primera, acaba de ocurrir, Gobierno y guerrilla pactan un mecanismo para la elaboraci髇 de un Estatuto de la Oposici髇 y discuten lineamientos generales para esa finalidad; segunda, se convoca a los partidos pol韙icos y se escucha a las organizaciones sociales para concretar el contenido de este Estatuto; y tercera el Gobierno, dentro del marco del fin del conflicto, promueve la expedici髇 de la normatividad pertinente.

Con el mismo criterio de abrir nuevas fronteras a la democracia, reconocemos la presencia de los movimientos sociales en la vida nacional.

Acordamos impulsar las normas que den renovadas garant韆s y promuevan la participaci髇 ciudadana de personas y movimientos sociales en distintos 醡bitos. Y para ello escucharemos tambi閚 las propuestas de las organizaciones sociales.

El acuerdo incluye garant韆s para la movilizaci髇 y la protesta pac韋ica de los ciudadanos, siempre actuando dentro del marco de sus derechos y deberes.

El fin del conflicto abre la puerta a la constituci髇 de nuevos partidos y movimientos pol韙icos y a un mayor pluralismo, para lo cual se desligar el reconocimiento de personer韆 jur韉ica de la exigencia del umbral electoral.

Tambi閚 hay que dar pasos en el mejoramiento del sistema electoral, queremos un mejor sistema electoral. La orientaci髇 es promover medidas que brinden mayor transparencia a las elecciones y promuevan una mayor participaci髇 electoral. Se trata de modernizar y fortalecer nuestra democracia.

Anunciamos en el comunicado conjunto la creaci髇 de una Misi髇 Electoral conformada por expertos de alto nivel que, con base en los lineamientos pactados en este Acuerdo, nos d unas recomendaciones basadas en las mejores pr醕ticas nacionales e internacionales para actualizar la normatividad en estas materias.

Se trata de un mecanismo que da plenas garant韆s a todos los actores la nuestra democracia.

En el escenario del fin del conflicto, con las FARC en democracia, y teniendo en cuenta los aportes de los distintos partidos, esperamos poner en marcha estas reformas.

Respecto de las Circunscripciones Territoriales Especiales de Paz anunciadas hoy, 閟tas encuentran todo su sentido en el escenario del fin del conflicto y deben ayudarnos a aclimatar la paz en aquellos territorios que m醩 han sufrido la violencia.

Se trata de avivar la voz y las posibilidades de expresi髇 democr醫ica y pac韋ica de los ciudadanos de estas regiones, mediante el aumento transitorio de su representaci髇 en la C醡ara de Representantes. Ser韆n a la manera de c韗culos electorales dentro de los departamentos en las zonas m醩 afectadas.

Est醤 concebidas para que ejerzan su libertad de elegir y ser elegidos, para que puedan expresarse sin la intimidaci髇 de la violencia sin que esto adem醩 disminuya la representaci髇 habitual de los departamentos.

Esta medida se complementa con lo acordado en el punto uno sobre desarrollo agrario integral, en la medida en que ambas pretenden integrar las zonas m醩 afectadas por el conflicto, lo que constituye uno de los objetivos centrales de este proceso.

En cuanto a otras decisiones espec韋icas para facilitar el tr醤sito de las FARC a un movimiento pol韙ico legal, como la posibilidad de que accedan al sistema pol韙ico en condiciones especiales o que eventualmente ostenten representaci髇 especial en el Congreso, este tema ser tratado en el punto tres de la Agenda, es decir, estar relacionado con la dejaci髇 de armas y la reincorporaci髇 a la vida civil y pol韙ica del grupo armado.

Para alcanzar la paz, es necesaria tambi閚 la promoci髇 de la convivencia y la tolerancia en el marco de una cultura que afiance los valores c韛icos, la inclusi髇 pol韙ica y social, la integraci髇 nacional y el fortalecimiento de la democracia.

El acuerdo da especial 閚fasis a promover una cultura pol韙ica participativa, basada en los valores democr醫icos y el reconocimiento y respeto por el opositor pol韙ico.

Igualmente es necesario crear las condiciones, en t閞minos de garant韆s pol韙icas y de seguridad, para permitir que las organizaciones alzadas en armas se transformen en partidos y movimientos.

Acordamos poner en marcha un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la pol韙ica, con 閚fasis en el partido que surja de este Acuerdo, concebido dentro de un marco de derechos, libertades y deberes para fortalecer y profundizar nuestra democracia y contribuir a la convivencia.

Aunque mantenemos todav韆 el compromiso de confidencialidad de los textos de este acuerdo, dada la premisa de que nada est convenido hasta que todo lo est, no obstante en los pr髕imos d韆s daremos a conocer un informe conjunto m醩 detallado de los principales acuerdos alcanzados en este segundo punto, tal como lo hicimos para la reforma rural integral.

En cuanto al tema de acceso a medios de comunicaci髇, que hace parte de este punto de la Agenda, la reflexi髇 se centr por una parte en la participaci髇 ciudadana a trav閟 de medios de comunicaci髇 comunitarios, institucionales y regionales. Y por otra, en la ampliaci髇 de los espacios para que partidos y movimientos divulguen sus programas.

El objetivo es que a trav閟 de ellos se contribuya a promover valores c韛icos, la inclusi髇 pol韙ica, la nacional y el fortalecimiento de la democracia.

Se promueve tambi閚 la participaci髇 pol韙ica y ciudadana de la mujer en el marco del presente Acuerdo. En la implementaci髇 de lo acordado, se garantizar el enfoque de g閚ero y se dise馻r醤 medidas para fortalecer la participaci髇 y liderazgo de la mujer.

En s韓tesis: tenemos la convicci髇 de que dentro del Estado de Derecho que nos rige, contamos con todos los instrumentos para hacer la paz y estamos echando mano de ellos con creatividad, pero con celo democr醫ico.

Todos pueden estar seguros que en cada paso que damos, por instrucciones del Presidente Santos, quien ha estado al tanto de todos y cada uno de los detalles, estamos actuando con respeto a nuestras tradiciones democr醫icas y escuchando diferentes opiniones y puntos de vista.

縌ue lo estamos haciendo con la guerrilla? S, por supuesto. Para alcanzar el objetivo supremo de la paz y adem醩 teniendo en cuenta, no desconoci閚dolos, tambi閚, a todos los actores e instituciones de nuestra democracia.

Todos procedimientos leg韙imos e institucionales.

Lo convenido se aplicar si y solo si pactamos un acuerdo de fin del conflicto que incluya la dejaci髇 de armas, la desmovilizaci髇 y la reincorporaci髇 a la vida civil de este grupo guerrillero.

S髄o se aplicar si logramos un acuerdo sobre los seis puntos de la Agenda en discusi髇.

Invito de nuevo a cada colombiano, a Ustedes los colombianos, a participar en este proceso con sus propuestas, sus cr韙icas, sus opiniones, su apoyo. Los canales de participaci髇 y expresi髇 est醤 abiertos. Hemos recibido y estudiado las propuestas que nos han enviado y muchas coinciden con lo que hemos acordado como parte del fin del conflicto.

Y llegado el momento de la refrendaci髇, queremos que esta sea una paz de todos, con todos y para todos.

Tenemos una oportunidad cierta, aqu y ahora, para pactar la terminaci髇 del fin del conflicto e iniciar la consolidaci髇 de la paz.

Es el gran anhelo nacional que podemos alcanzar.

Vamos a seguir trabajando en los dem醩 puntos de la agenda a partir del 18 de noviembre sobre el problema del tema de las drogas, con la consigna que nos fij el Presidente Santos: avanzar, avanzar y avanzar.

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