Santos presenta balance de sus 100 primeros días

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El Presidente Juan Manuel Santos destacó este martes los avances logrados en distintos áreas durante sus primeros 100 días de gobierno, los cuales –dijo- han sido de “mucho trabajo, de muchas expectativas, y, sobre todo, de sembrar las semillas de la prosperidad que todos queremos”.

El Mandatario hizo un recuento de los proyectos que el Gobierno ha puesto a consideración del Congreso de la República, como la reforma a la salud, la ley de víctimas, la de formalización y primer empleo, la de seguridad ciudadana y la de regalías, que calificó como “la gran reforma de la equidad en Colombia”.

Afirmó que, sin embargo, al Gobierno y a los colombianos les espera más trabajo y más sudor, para lograr el objetivo de obtener prosperidad para todos.

“Nos espera más trabajo y más sudor, ¡mucho más sudor!, porque la meta no está a la vuelta de la esquina. Tenemos muchos obstáculos por superar. Esto no va a ser fácil ni los resultados se van a conseguir de un día para otro. Por eso tenemos que seguir avanzando unidos, con muy buen ánimo, con patriotismo, y así lograremos lo que nos hemos propuesto: menos pobreza, más trabajo y más seguridad”, concluyó el Jefe de Estado.

El siguiente es el texto de la alocución del Presidente de la República al cumplirse los primeros cien días de su gobierno:

“Queridos compatriotas:

Les ruego me disculpen por la interrupción, pero hoy quisiera dirigirme a ustedes –por unos pocos minutos— para cumplir, 100 días después de mi posesión, con uno de los principales postulados del Buen Gobierno, como lo es la rendición de cuentas.

Hemos sentido el apoyo y el cariño de los colombianos, que hoy miran con más optimismo su futuro, y lo agradezco de todo corazón.

En la campaña insistimos en tres temas: Reducir la pobreza, crear trabajo y consolidar la seguridad.

Pues bien: nos hemos concentrado en cumplir con estas prioridades, y esos serán los tres ejes de nuestro Plan Nacional de Desarrollo, al que hemos llamado PROSPERIDAD PARA TODOS.

Ya comenzamos a avanzar:

Para reducir la POBREZA necesitamos mejor salud, mejor educación, más viviendas, equidad en la distribución de los recursos y atención a la población más vulnerable.

En el tema de la salud, presentamos al Congreso iniciativas legislativas para garantizar a los colombianos un acceso real y sostenible a servicios de salud de calidad, con énfasis en la prevención.

Con esta reforma, los pacientes ya no tendrán que acudir a las tutelas para recibir tratamientos que no estén contemplados en el Plan Obligatorio de Salud, sino que utilizarán un procedimiento mucho más ágil, mucho más técnico.

La semana pasada lanzamos nuestra política educativa, que se concentra en mejorar la calidad de nuestra educación.

Porque de poco sirve que todos los niños vayan al colegio, si lo que aprenden no los prepara para competir en el mundo real.

Nos enfocamos en la atención a la Primera Infancia, esos primeros años de vida en que está comprobado que cualquier esfuerzo da muchos más frutos, porque es el tiempo en el que se definen las capacidades mentales y físicas de nuestros niños, los futuros ciudadanos.

También buscamos evaluar y mejorar la calidad de la educación básica y media, y dar acceso, con créditos y becas, a una educación superior que prepare a nuestros muchachos para el trabajo.

Ya comenzó la asignación de 54 mil nuevos créditos del ICETEX para el próximo año, con una inversión cercana a los 800 mil millones de pesos.

Los colombianos, por supuesto, también quieren un techo propio, y por eso nos mantenemos firmes en nuestro propósito de construir un millón de viviendas en estos próximos cuatro años.

Ya comenzamos con la habilitación de más de 40 mil cupos de subsidio a la tasa de interés para compra de vivienda, y haciendo más fácil el acceso a créditos del Fondo Nacional del Ahorro.

Con estas medidas se van a beneficiar más de 200 mil familias con una inversión superior a los 6 billones de pesos.

Presentamos la más trascendental Reforma a las Regalías –que por fortuna avanza bien en el Congreso- gracias a la cual los recursos provenientes del petróleo, el gas y la minería llegarán a las regiones más rezagadas y a la población más pobre.

¡Esta reforma será LA GRAN REFORMA DE LA EQUIDAD EN COLOMBIA!

También trabajamos por las poblaciones vulnerables.

Iniciamos el trámite de la más revolucionaria y completa Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras del mundo, para apoyar con solidaridad a tantos compatriotas que perdieron a sus seres queridos o sus hogares por causa de la violencia.

Pero no nos quedamos sentados hasta que la aprueben.

Ya pusimos en marcha un Plan de Choque para entregar y formalizar, en los próximos meses, por lo menos 250 mil hectáreas a campesinos desplazados o despojados.

Hemos avanzado en las consultas previas del Plan de Desarrollo con las comunidades indígenas y afrocolombianas, y decidimos la creación de dos programas presidenciales para atender los intereses de estos importantes grupos de nuestra población.

Y algo muy importante: estamos concentrados en la atención de un millón 200 mil compatriotas afectados por esta ola invernal, que necesitan todo el apoyo del gobierno, y la solidaridad de la sociedad colombiana y también de la comunidad internacional.

Ya hemos destinado más de 300 mil millones de pesos a este propósito, y vamos a estirar al máximo nuestra capacidad para ayudar a estos colombianos que tanto lo necesitan, mientras persistan las lluvias.

Pero la mejor forma de luchar contra la pobreza es creando TRABAJO, trabajo formal, con todas las prestaciones de ley, para todos los colombianos.

Presentamos al Congreso la Ley de Formalización y Primer Empleo, a través de la cual se estimula, con beneficios tributarios y eliminando trámites, la creación de nuevas empresas, y se facilita la contratación de los jóvenes que comienzan a buscar trabajo.

Destinamos dos billones de pesos adicionales en el presupuesto del próximo año a los sectores “locomotora”, los sectores del crecimiento económico, como lo son la infraestructura, el campo, la vivienda, la innovación y la minería.

En el tema de la infraestructura, estamos concentrados en continuar y terminar las grandes obras viales que dejó iniciadas o contratadas el gobierno anterior, aplicando una gerencia y una vigilancia adecuadas para asegurar que se cumplan los contratos y se cumplan los plazos.

También estamos diseñando y concertando una Política General de Tierras que direccione los recursos hacia los pequeños campesinos y hacia la construcción de obras rurales que mejoren su competitividad.

Pusimos en marcha el Plan Vive Digital, que llevará a nuestro país por las autopistas virtuales del siglo XXI, multiplicando por cuatro las conexiones a internet de banda ancha —principalmente para los hogares de estratos más bajos— y triplicando el número de municipios con redes de fibra óptica, entre otros muchos objetivos.

E incluimos –como lo propusimos en la campaña- en la Reforma a las Regalías, una destinación del 10 por ciento de las regalías a proyectos regionales de ciencia y tecnología.

Hay que resaltar el buen momento minero y petrolero por el cual atraviesa el país, cuyos recursos serán muy importantes en el futuro próximo.

A principios de este mes se adjudicaron 78 bloques para exploración de hidrocarburos, lo que nos permitirá ser autónomos en el abastecimiento de petróleo durante –ojala- muchos años más.

Pero sabemos bien que todos estos proyectos, todos estos avances, no son posibles si no continuamos mejorando y consolidando la SEGURIDAD.

La seguridad también es Justicia, y por eso iniciamos la discusión abierta y franca con las Altas Cortes y con los expertos en la materia sobre una reforma que haga más ágil y más fácil el acceso a la justicia para todos los colombianos.

La seguridad implica poner en cintura a los corruptos, y por ello presentamos al Congreso un proyecto de Estatuto Anticorrupción, con medidas concretas para ubicarlos y sancionarlos, y para prevenir el despilfarro de los recursos públicos.

La seguridad, como tal, ha mejorado en todo el país en estos primeros 100 días, según lo muestra la disminución en los indicadores de criminalidad, pero no podemos llamarnos a engaños.

En algunas regiones la criminalidad sigue golpeando, en algunas se han agravado y en muchas ciudades el delito callejero es hoy más grave que ayer.

Por eso presentamos una Política de Seguridad Ciudadana, con estrategias de prevención, reformas a los códigos penales y de policía, y recursos para aumentar el pie de fuerza policial y realizar procesos de convivencia ciudadana.

En cuanto a la lucha contra los grupos narcoterroristas hemos venido asestado –como el país lo ha visto- durísimos golpes, el más importante de los cuales fue la caída de ese símbolo del terror que era alias ‘Mono Jojoy’.

Y vamos a perseverar, ¡tenemos que perseverar!, sin bajar la guardia ni un minuto, porque, como decía el Presidente Uribe —a quien tanto le debemos— “la culebra sigue viva”.

No descansaremos hasta que consigamos la paz de Colombia, ¡por la razón o por la fuerza!

Toda nuestra gratitud y todo nuestro reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas, que siguen demostrando, día tras día, su compromiso y determinación para defender a sus compatriotas.

Finalmente, quiero resaltar el buen momento de nuestras relaciones internacionales.

Estamos recomponiendo, con buenos augurios, nuestras relaciones con Venezuela, lo que representa beneficios para nuestra economía y nuestro entorno regional; y lo mismo podemos decir respecto de Ecuador, con el que avanzamos hacia la plena normalización.

Representamos al país en la Asamblea de las Naciones Unidas, donde obtuvimos, además, un puesto en el Consejo de Seguridad, con una de las votaciones más altas de los últimos tiempos en este organismo.

Fortalecimos nuestras relaciones con Brasil, en una visita oficial que hicimos a ese país, y fuimos los anfitriones de la Cumbre de Mesoamérica, que reúne a los países de Centroamérica, México, República Dominicana y Colombia.

En fin, queridos compatriotas, han sido 100 días de mucho trabajo, de muchas expectativas, y, sobre todo, de sembrar las semillas de la prosperidad que todos queremos.

Quiero agradecer muy especialmente a los partidos políticos de la Unidad Nacional, cuyo trabajo en el Congreso ha sido y seguirá siendo fundamental para sacar adelante las grandes iniciativas de las que les he hablado.

Porque apenas comenzamos, ¡apenas comenzamos!

Nos espera más trabajo y más sudor, ¡mucho más sudor!, porque la meta no está a la vuelta de la esquina.

Tenemos muchos obstáculos por superar.

Esto no va a ser fácil ni los resultados se van a conseguir de un día para otro.

Por eso tenemos que seguir avanzando unidos, con muy buen ánimo, con patriotismo, para lograr lo que nos hemos propuesto: menos pobreza, más trabajo y más seguridad.

En otras palabras: ¡PROSPERIDAD PARA TODOS!

Buenas noches”.

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