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Murió el ex secretario de salud del Cesar, Jaime Gnecco Hernández en Valledupar

Como una pérdida irreparable para la dirigencia cesarense calificó el representante a la Cámara, José Alfredo Gnecco, la m

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Como una pérdida irreparable para la dirigencia cesarense calificó el representante a la Cámara, José Alfredo Gnecco, la muerte del aguerrido dirigente liberal Jaime Gnecco Hernández, quien falleció en Valledupar a la edad de 81 años.

El Vicepresidente de la Comisión IV de la Cámara de Representantes exaltó a su pariente como un defensor de las ideas liberales, precursor de grandes iniciativas políticas y uno de los artífices en la construcción del escenario político en la región, posterior a la Constitución de 1991.

“Queda para la historia su tesón y enjundia a la hora de defender proyectos de vital importancia para los vallenatos y cesarenses en el Concejo de Valledupar y la Asamblea del Cesar, por ejemplo, la ordenanza que creó el Instituto Politécnico de Carreras Intermedias, considerado el soporte para la creación de la Universidad Popular del Cesar”, recordó José Alfredo Gnecco.

Jaime Gnecco Hernández deja para su familia y la comunidad en general un ejemplo de trabajo en el área de la salud, y una trayectoria pública que incluyó la diplomacia, cargos de elección popular, la escritura de libros y columnas en los periódicos locales. Será recordado por familiares y amigos como un hombre de carácter recio, sincero y agradable conversador.

 Prensa / José Alfredo Gnecco

El médico y político liberal, Jaime Gnecco Hernández, columnista y colaborador de este diario falleció ayer en Valledupar, a la edad de 81 años.

Defensor de las ideas liberales, Gnecco Hernández realizó sus estudios de medicina en Argentina, en la Universidad Nacional de Buenos Aires.

En ese país se casó con la señora Josefa Dora Pla, con quien tuvo seis hijos.  Volvió a Colombia, donde incursionó en la política y en  la diplomacia, además de ejercer la medicina. En los últimos años se había dedicado a sus libros y a escribir su columna dominical, “Periscopio”, donde analizaba con un estilo personal, muy particular, el acontecer político regional y nacional.

Era un hombre de carácter recio, sincero, franco y agradable conversador. Un buen lector, aficionado al futbol y admirador de la cultura y la vida argentina, país donde vivió muchos años. Su velación se cumple en la Funeraria Recordar. Paz en la tumba del colaborador y amigo.

Fuente El Pilón

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