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«Mi condena es una injusticia»: ex gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo

El ex gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo se pronuncia sobre la confirmación de la condena a 21 años de prisión por parte de la Corte Suprema

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El ex gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo se pronuncia sobre la confirmación de la condena a 21 años de prisión por parte de la Corte Suprema de Justicia sobre el caso del Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Comunicado a la opinión pública

Luis Alberto Monsalvo Gnecco, dos veces gobernador del Cesar, se pronuncia sobre el proceso adelantado en su contra por la Corte Suprema de Justicia, relacionado con el Programa de Alimentación Escolar (PAE):

“He respetado siempre, y seguiré respetando, las decisiones judiciales. Pero no puedo guardar silencio cuando una condena se edifica sobre una confusión técnica que termina por convertirse en una injusticia.

En este proceso se han tratado estimaciones económicas como si fueran hechos consumados, y obligaciones fiscales como si fueran apropiaciones indebidas, desdibujando por completo la realidad técnica de la gestión pública.

El Índice de Precios al Consumidor no es un resultado, sino una proyección ex ante, que solo puede evaluarse a la luz del dato real ex post. Y en el año 2015 ese dato fue notoriamente superior al estimado utilizado, lo que demuestra que no existió sobrecosto alguno, sino una planeación prudente que incluso quedó por debajo del comportamiento real de los precios.

De igual manera, tributos como el ICA y las estampillas no son decisiones discrecionales, ni márgenes de maniobra personal, sino obligaciones legales ineludibles, cuya exclusión de la estructura de costos rompe el equilibrio contractual y desconoce el marco normativo vigente.

No hablo desde la emoción ni desde la evasión de responsabilidades. Hablo desde la técnica, desde la experiencia y desde la convicción profunda de quien sabe que un error de interpretación económica no puede transformarse en una condena penal.

Confío en que estos aspectos, estrictamente económicos y contables, sean examinados con la profundidad y el rigor que la justicia exige, en los escenarios institucionales llamados a corregir lo que hoy constituye una grave distorsión de la realidad.”