Víctima de alias Tolemaida retornó a su parcela en el municipio de Becerril, Cesar  

......

Tolemaidabecerril

Valledupar, 15 de febrero de 2017 (@URestitucion). Hugo*, con la voz entrecortada y la nostalgia a flor de piel, no escatimó esfuerzos para agradecerle a la Unidad de Restitución de Tierras la significativa entrega de su predio. Hora y media de viaje entre la ciudad de Valledupar y el municipio de Becerril, en el Cesar, bastaron para que este humilde campesino hiciera una catarsis de perdón y olvido, con Dios como principal motivo de sus palabras.

El labriego, junto a su esposa, durante el recorrido que los dirigía de vuelta a su hogar, también repasaba con atención los beneficios que trae recibir un predio en restitución. A medida que cumplían el recorrido, en compañía de profesionales de la URT, la pareja sentía cada vez más cerca las bondades del proyecto productivo que van a recibir, al tiempo que trataban de entender lo sucedido hace 14 años, cuando fueron señalados y perseguidos por los grupos armados ilegales.   

Llegada la comisión al predio La Ceibita, ubicado en el municipio de Becerril, se realizó la entrega material de las tierras, las cuales, en medio de la emoción, fueron recorridas palmo a palmo por las víctimas retornadas. A cada paso en sus mentes surgían vestigios de lo que tiempo atrás abandonaron en procura de salvaguardar sus vidas por causa de la violencia.

Ante la conmoción del momento, la mujer, compañera sentimental del solicitante, cubrió durante algunos minutos su rostro, presa del inevitable llanto por la devolución de su terruño y el recuerdo de algunos familiares que no sobrevivieron a la arremetida paramilitar que antiguamente padeció la zona.  

“Es difícil no involucrar sentimientos y emociones al recibir esta gran noticia, que regresamos al lugar de donde nunca debimos salir, porque siempre hemos sido campesinos humildes y trabajadores. Hoy sentimos que se han reivindicado nuestros derechos”, precisó la víctima en medio de la entrega.

A su vez, entre lágrimas, Hugo recordó que varios miembros de su familia fueron sometidos a una persecución incesante por parte del bloque Norte de las Autodefensas, al mando del exparamilitar Óscar José Ospino Pacheco, alias Tolemaida.

En el expediente se narra que las acciones perpetradas por los paramilitares se caracterizaban por la sevicia, ya que tenía la intención de generar terror. Este grupo ilegal estuvo marcado por el uso de torturas, masacres, asesinatos e incursiones en las que sometían a las personas para luego ser desaparecidas o asesinadas.

El 27 de enero de 2003 fue asesinada la hermana de Hugo, quien se desempeñaba como Juez Promiscuo Municipal de Becerril. Este asesinato fue cometido por miembros del frente Juan Andrés Álvarez de la AUC.

Asimismo, se conoció que la víctima, el 18 de marzo de 2005, sufrió un atentado en el municipio de San Juan del Cesar, La Guajira. En versión del 4 de noviembre de 2008, el postulado de Justicia y Paz, Alcides Mattos Tabares, alias El Samario, perteneciente a las AUC, confesó su participación en el homicidio de la jueza Marilys Hinojosa.

La entrega material del predio se registró en cumplimiento a la orden emitida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, Sala Especializada en Restitución de Tierras, cuya diligencia judicial estuvo a cargo del juez primero civil del circuito especializado en restitución de tierras de Valledupar.

SIGUE A INTERPOLITICO.COM EN :
@interpolitico


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *